Suzuki Celerio

suzuki celerioSuzuki Celerio, nuevo en la ciudad

El primer Suzuki de pequeño tamaño que recuerdo fue el Maruti de principios de los 90, una época en la que se me caía la baba con el Swift GTI de un vecino que nada tenía que ver con el espartano urbano de la marca japonesa.

Desde entonces, la gama Suzuki ha contado con un modelo en este segmento, aunque pronto cambiaría el nombre por el de Alto.

Ahora, se vuelve a optar por una nueva nomenclatura para nuestro país: Celerio, la alternativa económica para moverse por la ciudad.

Y es que sin grandes lujos ni pretensiones, el Celerio es un modelo de planteamiento básico para lo que se espera en la categoría, más al estilo de un Mitsubishi Space Star que de un Peugeot 108 o Reanult Twingo.

Al igual que su rival japonés, la carrocería del Celerio se ofrece sólo en variante de cinco puertas, más práctica de cara a viajar con niños.

Suzuki celerio dimensiones

Mide 3,60 metros de largo, a caballo entre un 108 y un Space Star, pero presume de tener el maletero más grande del segmento, pues cuenta con una capacidad de 254 litros. Su silueta no destaca por anchura, pero sí por una considerable altura de 1,54 metros.

Esto garantiza espacio de sobra en esta medición tanto en las plazas delanteras como las traseras.
El Celerio monta un motor de 1.0 litro de cubicaje y tres cilindros que desarrolla unos modestos 68 CV, aunque en la media para su cilindrada, pero sin ofrecer una versión más potente como hacen los rivales.

Así, el pequeño Suzuki destacará más por economía de uso que por prestaciones, si bien la marca no ha facilitado datos de aceleración o velocidad máxima.

Suzuki celerio coche urbanita

Sí de consumos, homologando una media en ciclo combinado de 4,3 litros a los 100 kilómetros, también en consonancia con lo que prometen sus competidores.

Frente a ellos se podría desmarcar en precio si escogemos la versión básica cumpliendo las condiciones del PIVE y con la oferta en vigor, con la cual la tarifa parte en 7.390 euros en vez de 9.780 sin descuentos.

Sin embargo, la variante básica denominada GA no me parece nada interesante por su escaso equipamiento, pues no lleva ni aire acondicionado, elevalunas, cierre centralizado, regulación de volante y asiento en altura y ni siquiera limpiaparabrisas trasero o bandeja en el maletero.

Estos elementos ya son de serie en el GL por 800 euros adicionales, quizá la versión más razonable si buscamos economía, ya que el GLX supone 1.000 más justificables por las llantas de aleación, neumáticos perfil bajo, elevalunas traseros, antiniebla o retrovisores eléctricos.

Y en ese punto nos plantamos en una tarifa similar a la de un Mitsubishi Space Star de 80 CV (aquí la prueba), presumiblemente más rápido y solvente en carretera, con un consumo similar y aún más equipado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.